El Cuatro representa en nuestra baraja la estabilidad, la estructura, el orden y la consecución del logro. Los diferentes cuadrantes o palos en los que se dividen los arcanos menores modifican estas propiedades:

Cuatro de Bastos
– Los ritos, la inspiración, la libertad, la ceremonia, la armonía y la paz.
Cuatro de Copas – El aburrimiento, la apatía, el descontento, insatisfacción, retiro y meditación.
Cuatro de Espadas – Reagrupamiento, introspección, la enfermedad, y el descanso.
Cuatro de Oros – Aferrarse a los bienes, el ahorro, la renuencia a dejar ir, la inseguridad y el egoísmo.

El Cinco por su parte representa el cambio, el desequilibrio, el desafío, la lucha y el conflicto.

Cinco de Bastos – Competencia, lucha, reto a la autoridad o al orden establecido.
Cinco de Copas – La desilusión, la pérdida.
Cinco de Espadas – El dolor, el ego herido, una pequeña derrota, pérdida o vergüenza.
Cinco de Oros – Pérdidas económicas, miedo a los problemas, inseguridad.

El Seis por el contrario nos evoca siempre la armonía, el triunfo, el equilibrio, un buen momento.

Seis de Bastos – Victoria, confianza en uno mismo, el progreso y el bienestar.
Seis de Copas – La felicidad, recuerdos agradables, el éxtasis, la amistad, el compartir.
Seis de Espadas – Viaje, pasando por momentos difíciles, perspectiva.
Seis de Oros – Regalos, generosidad, la gratuidad, un intercambio de energía.